Slow Weddings

31 ENERO 2020

El movimiento Slow Wedding está ganando terreno rápidamente en el mundo de las bodas. Este nuevo concepto se ha visto implantado en diversas bodas a nivel nacional e internacional. Pero ¿Qué es el slow wedding y en que se basa exactamente?

Al igual que los movimientos Slow Flower y Slow Food, las cuales arrasaron en ambas industrias con su concepto de productos de origen local y el apoyo a las pequeñas empresas, el movimiento Slow Weddings no deja de ser algo similar. Alentando a las novias y a los novios a pensar de forma fácil y sostenible, la teoría de las slow weddings apoya una experiencia más personal y memorable que fomenta un proceso de planificación más sencillo y agradable. Este proceso resulta en una celebración con un estilo distintivo y un toque personal.

Movimiento Slow wedding

Para proporcionar una mayor comprensión del movimiento slow wedding y de la organización que lo apoya, tomamos el ejemplo de la fundadora, Aimée Newlander: “No solo se trata de celebrar una boda en la playa, o de hacer una boda de bajo presupuesto, sino simplemente de una boda fácil y sencilla de organizar.

Se trata de un movimiento que se basa en enfocarse en lo que realmente importa en una boda. No es necesario dejar de lado los detalles que, al fin y al cabo, marcan y hacen rememorar a los invitados este evento. Lo que sí es completamente obligatorio es disfrutar y celebrar al máximo la unión de los novios. El banquete, el lugar o la decoración no son puntos indispensables en este tipo de bodas.

Son los propios novios quienes tienen las cartas en la mano para hacer que la organización de su boda sea la más respetuosa con la sociedad, el medioambiente y nuestro entorno. Esto es la Slow wedding o Boda lenta.

Al igual que el movimiento “slow food”, que aboga por una dieta justa, ética y limpia, ¿por qué el mundo de las bodas no se adaptaría también a esta tendencia en la que predominan la moral y los valores?

Criterios Slow Weddings

Los miembros de este tipo de bodas son, ni más ni menos, gente concienciada con el entorno natural y social. Todos los miembros se dedican a apoyar a las pequeñas empresas y entienden colectivamente que todos los vendedores, sin importar el nivel de participación, contribuyen al éxito de una boda. Se busca que la pareja tenga su visión apoyada por el resto de los invitados para que tengan un día que recuerden para siempre. Menús para bodas sencillas, la iluminación justa, un banquete saludable y sobre todo ganas de pasarlo bien y celebrar el matrimonio.

Consumir más y pagar mayores precios o eligiendo comprar sólo productos orgánicos y eco-responsables no nos garantiza el éxito. Simplemente tomar decisiones sabias que tendrán un impacto directo en lo que está a su alrededor.

Diferencia entre una boda típica y slow wedding

Es importante trabajar con un buen equipo de proveedores que apoyen el concepto, incluyendo un planificador de bodas bien informado para recordarte todo el tiempo que debes ir más despacio y para proporcionarte orientación.

No es necesario que dediques más tiempo a la planificación de una slow eedding. La gran pieza fundamental es priorizar la participación en el día de la boda y no desviarse de esta visión. Lo que más sorprende o alegra a las parejas es que el resultado es un día que refleja totalmente quiénes son y su forma de ser. Los recién casados se divierten mucho y todos sus invitados también.

Al fin y al cabo, vivimos en una época de sobreconsumo. Compramos, tiramos, queremos pagar lo menos posible, a menudo a expensas de la calidad. Estas prácticas vinculadas a nuestro modo de vida actual también están presentes en la organización de las ceremonias de boda. Sin embargo, en España está surgiendo una nueva tendencia gracias a la inspiración de otros países europeos como Bélgica o Países Bajos.

¿Dónde celebrar una slow wedding?

Para romper los esquemas de una boda tradicional es necesario buscar el lugar idóneo para una slow wedding. Algunas parejas valencianas han decidido celebrar el evento nupcial en la huerta valenciana, donde se puede aprovechar los casales. Conciertos vintage y rodeados de naranjos, no hay nada más slow que este tipo de bodas.

Jardín de Azahares reúne ciertas características similares a este tipo de eventos. Además del entorno natural del que presume Jardín de Azahares, los menús a medida, la organización y la manera en la que se respetan los estilos de la slow wedding hacen de Jardín de Azahares un lugar perfecto para la boda en Valencia.

En definitiva, una buena definición de slow wedding es el matrimonio ético y de moda, el retorno de los valores y la calma a la hora de organizar la ceremonia de la boda

En el mundo actual, todos estamos comprometidos en una perpetua carrera contra el tiempo, contra el dinero, y nos olvidamos de sentar cabeza incluso en los momentos más importantes de nuestras vidas, como el matrimonio. Así como la comida lenta trae valores como el comer y el comer bien de vuelta a la moda, el matrimonio lento está surfeando en la misma ola ética. Es una apología de la calma, del sabor de los placeres sencillos, de la calidad, del respeto al medio ambiente y que permite disfrutar del momento presente.